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Fedegan pide respuestas al Gobierno sobre la situación que se vive en La Mojana

Los ganaderos hicieron varias recomendaciones al Gobierno Nacional para atender la situación de emergencia que se vive la región.

Inundaciones que desde hace semanas afectan a La Mojana. Foto: Colprensa

La Federación Colombiana de Ganaderos expuso su preocupación frente a la situación que se sigue viviendo en La Mojana Sucreña, tras las inundaciones que desde hace semanas afectan a la región.

Según los ganaderos, hasta el momento el Gobierno Nacional no ha generado un verdadero pronunciamiento sobre la atención a La Mojana y procedió a trasladar el tema al Ministerio de Transporte y al Ministerio de Agricultura, sin embargo, considera que la situación de la región exige que todo el Gobierno se ponga a disposición para poder atender la emergencia.

Así lo dijo el presidente de Fedegan, José Félix Lafourie, quien manifestó “creo que este un tema que obliga a que todo el Gobierno se ponga al servicio de una región, más de 500 mil hectáreas fértiles que están en este momento sin ninguna posibilidad de sobrevivencia”.

Seguido a esto, tras un análisis y determinar que la situación que afronta La Mojana Sucreña es más grave de las que ha tenido que afrontar en anteriores ocasiones, Fedegan aseguró que se deben tomar medidas de fondo a corto, mediano y largo plazo que permitan que tanto los habitantes de la región como su cadena productiva puedan recuperarse.

A corto plazo, los ganaderos estiman que se debe ayudar a las personas a subir a tierras altas lo que más puedan, incluyendo pertenencias, animales y alimentos para mitigar así sus pérdidas.

A mediano plazo, Fedegan recomendó que se entreguen mejores herramientas e instrumentos a los afectados para que puedan solventar sus problemas de créditos y por ende de subsistencia.

A largo plazo, se recomendó reconvertir productivamente la región con el fin de buscar protección para la misma sobre las condiciones que impone el río que la recorre.

Finalmente, Fedegan expresó que actualmente hay fincas que permanecen bajo metros de agua y que la emergencia que se vive estaba anunciada desde hace décadas, lamentando así que, a pesar de ser una región con grandes posibilidades de prosperidad, se haya convertido en una de las regiones más vulnerables de Colombia.