“Les quité los documentos y los reporté como N.N. para que fuera más difícil encontrarlos”: Sandro Pérez sobre falsos positivos
Sandro Mauricio Pérez, sargento segundo del Ejército Nacional, contó cómo planeó traer jóvenes a la ciudad de Ocaña y entregó armas para que fueran asesinados y reportados como un resultado operacional.

Sandro Mauricio Pérez, sargento segundo del Ejército Nacional, contó cómo planeó traer jóvenes a la ciudad de Ocaña y entregó armas para que fueran asesinados y reportados como un resultado operacional.

Colombia
La segunda jornada de reconocimiento de responsabilidad de los comparecientes procesados por falsos positivos, que adelanta la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) en Ocaña (Norte de Santander), fue suspendida en medio del testimonio de Sandro Mauricio Pérez, sargento segundo del Ejército Nacional.
El militar procesado por ejecuciones extrajudiciales ante el Tribunal de Paz inició su intervención asumiendo su responsabilidad en los operativos que, en años anteriores, fueron presentados como “exitosos” en Ocaña.
“Estoy aquí frente a ustedes para aceptar mi responsabilidad a título de coautor de crímenes de guerra en persona protegida”, fueron las palabras con las que Pérez comenzó su intervención.
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Así, Pérez detalló la práctica criminal impuesta en los operativos que estuvieron bajo su mando y frente a las Madres de Soacha, que viajaron para estar presentes en la audiencia, confesó: “Yo planeé cómo traer jóvenes a la ciudad de Ocaña, cómo comprarles los pasajes. Yo entregué armas para que jóvenes inocentes, con sueños y que eran amados por sus madres, esposas e hijos, fueran asesinados y reportados como un resultado operacional”.
El sargento Pérez continuó su relato aceptando que fueron combates ilegítimos: “Fueron asesinatos a sangre fría. Yo realicé documentación falsa para darle credibilidad a este hecho, les robé la identidad a sus seres queridos, a sus hijos que tanto amaban”.
Y continuó: “Mediante propuestas falsas los trasladamos: ellos pensaban que iban a mejorar su calidad de vida, pero yo les quité los documentos para reportarlos como N.N. Esto hacía que fuera para ustedes más difícil poder encontrar a sus seres queridos. Así los reportábamos como guerrilleros o miembros de bandas delincuenciales”.
Mientras el sargento iba devanando su testimonio, como una madeja de hilo, los familiares de las víctimas, en su mayoría jóvenes de barrios populares que fueron engañados con promesas laborales, desaparecidos, torturados y asesinados por miembros del Ejército Nacional, y que posteriormente fueron presentados como guerrilleros, quebraron en llanto.

Los familiares de las víctimas, en su mayoría jóvenes de barrios populares que fueron engañados con promesas laborales, desaparecidos, torturados y asesinados por miembros del Ejército Nacional, y que posteriormente fueron presentados como guerrilleros, quebraron en llanto.

Los familiares de las víctimas, en su mayoría jóvenes de barrios populares que fueron engañados con promesas laborales, desaparecidos, torturados y asesinados por miembros del Ejército Nacional, y que posteriormente fueron presentados como guerrilleros, quebraron en llanto.
Siga en vivo la segunda jornada de reconocimiento de responsabilidad de los comparecientes procesados por falsos positivos:






